Juan José Domenech, un empresario hecho para triunfar

Ser empresario no solo implica tener valor y un cerebro frío para los negocios, también se necesita una mentalidad innovadora. Juan José Doménech es un empresario salvadoreño que ha demostrado a lo largo de su trayectoria lo que los sueños y el trabajo duro pueden lograr.

El mundo es transformado por aquellos que se atreven a imaginar una realidad distinta y que tienen la paciencia y perseverancia para apostar toda su energía y talento en hacer de ese sueño una realidad. Este sueño comienza a inicios de los años 80, cuando el paisaje de El Salvador parecía estar dominado por una cruenta guerra civil y soñar con una realidad distinta podría parecer utópico.

Pero fue el sueño de Juan José Doménech lo que demostraría que otra realidad era posible y que las mejores ideas surgen de la necesidad por un cambio de panorama. Con el fin de satisfacer la creciente demanda de los salvadoreños y salvadoreñas por productos de calidad, nace la Despensa de Don Juan, un nuevo concepto de centros comerciales que buscaba brindar productos de gran calidad y a precios accesibles a los salvadoreños.

A diferencia de otros comercios y supermercados de la época, La Despensa de Don Juan logró hacerle frente a una guerra, estuvo ahí para los salvadoreños después del gran terremoto de 1986 y continúo siendo una opción a la llegada del nuevo milenio. Ver nuevas áreas de oportunidad es también una forma de perpetuar y optimizar los sueños, es por eso qué en el 2003, la cadena de supermercados La Despensa de Don Juan es adquirida por la compañía Operadora del Sur.

En 2005, se culminó esta alianza que trajo grandes beneficios a los consumidores salvadoreños, no solo en una gama más amplia más amplia de productos, pero también en el desarrollo de redes de proveedores locales, que garantiza que un efecto inmediato en las familias salvadoreñas promueve el desarrollo de las MYPES. Este sueño aún continúa: generando empleos, enfrentando nuevos retos y siendo parte de nuestro día a día.